LA PERSONALIDAD
La
personalidad es múltiple y tiene muchos trasfondos. En ella queda depositado el
karma de las existencias anteriores, karma en vías de cumplimiento o
cristalización del mismo.
Las
impresiones no digeridas se convierten en nuevos agregados psíquicos, y lo que
es más grave, en varias personalidades. La personalidad no es homogénea, sino
heterogénea y plural.
Uno
debe seleccionar las impresiones de la misma forma en que uno escoge las cosas
de la vida.
Si
uno se olvida de sí mismo en un instante dado, ante un nuevo acontecer, se
forman nuevos yoes, y si son muy fuertes, en nuevas personalidades dentro de la
personalidad. Ahí está la causa de muchos traumas, complejos y conflictos
psicológicos.
Una
impresión no digerida que llegue a formar una personalidad dentro de la
personalidad, y que no sea aceptada, se convierte en una fuente de conflictos
espantosos.
No
todas las personalidades que uno carga en la personalidad son aceptadas, dando
esto origen a muchos traumas, complejos, fobias, etc.
Ante
todo, es necesario comprender la multiplicidad de la personalidad, que es
múltiple en sí misma.
De
manera que puede haber alguien que haya desintegrado los agregados psíquicos,
pero si no desintegra la personalidad, no podrá lograr la iluminación auténtica
y la dicha de vivir.
Cuando
uno se conoce más y más a sí mismo, conoce cada vez más a los demás. El
individuo con ego no ve las cosas claramente y se equivoca. Los que tienen ego
fallan porque les falta juicio, aún cuando haya una tremenda lógica en sus
análisis.
Si
no se digieren las impresiones se crean nuevos yoes. Hay que aprender a
seleccionar las impresiones.
No
se trata de ser mejor, lo que interesa es cambiar. El Ser surge cuando uno ha
cambiado y ha dejado de existir.