EL RASGO PSICOLÓGICO CARACTERÍSTICO PARTICULAR
Todos
los seres humanos son mecanicistas en un ciento por ciento. Inconscientes,
trabajando con la conciencia dormida, viven dormidos sin saber de dónde vienen
y ni para dónde van, están profundamente hipnotizados.
La
hipnosis, que es colectiva y fluye en toda la naturaleza, deviene del
abominable órgano Kundartiguador. Esta raza está hipnotizada, inconsciente,
sumergida en el sueño más profundo.
Solamente
es posible el despertar destruyendo el yo, el ego. Tenemos que reconocer con
entera claridad que algunas veces hemos hablado sobre el Rasgo Psicológico
Característico Particular -RPCP- de cada persona.
Ciertamente,
cada persona tiene su rasgo psicológico característico particular, eso es cierto.
Unos tendrán como rasgo característico a la lujuria, otros tendrán al odio,
para otros será la codicia, etc. El rasgo, es la suma de varios elementos
psicológicos característicos particulares.
Para
cada RPCP existe siempre un evento definido, una circunstancia precisa. ¿Que un
hombre es lujurioso? Siempre habrá circunstancias de lujuria en su vida
acompañadas de determinados problemas. Estas circunstancias se repiten siempre.
Necesitamos
conocer nuestro RPCP si queremos pasar a un nivel superior del Ser y eliminar
de nosotros los elementos indeseables que constituyen el rasgo psicológico.
Hay
un hecho concreto en la vida y es la discontinuidad de la naturaleza, eso es
obvio. Todos los fenómenos son discontinuos y esto significa que jamás
llegaremos a la perfección por medio de la evolución. Necesitamos convertirnos
en verdaderos Hombres solares, en el sentido más completo de la palabra.
Uno
es el nivel de la mujer digna y modesta y otro es el nivel de la mujer indigna
e inmodesta. Hay distintos niveles del Ser.
¿Ya
nos hemos dado cuenta de nuestro propio nivel del Ser, del nivel del Ser en el
que nos encontramos? ¿Estamos conscientes de que estamos hipnotizados y
dormidos?.
El
animal intelectual se identifica no solamente con las cosas externas, sino que
también anda identificado consigo mismo, con sus pensamientos lujuriosos, con
sus borracheras, con sus iras, con sus codicias, con su auto importancia, con
su vanidad, con el orgullo místico, con el auto mérito, etc.
¿Hemos
reflexionado, acaso, que no sólo nos hemos identificado con lo exterior, sino
también con eso que es vanidad y orgullo? Por ejemplo: ¡Triunfamos hoy! Mas,
¿triunfamos sobre el día o el día triunfó sobre nosotros? ¿Estamos seguros de
no habernos identificado con algún pensamiento morboso, codicioso, orgulloso,
un insulto o con alguna preocupación o deuda, etc.? ¿Estamos seguros de que
triunfamos sobre el día o que el día triunfó sobre nosotros?.
¿Qué
hicimos hoy día? ¿Ya nos dimos cuenta del nivel del Ser en que nos encontramos?
¿Pasamos a un nivel superior del Ser o nos quedamos donde estábamos?.
Acaso,
¿se puede creer que es posible pasar a un nivel del Ser superior si no
eliminamos determinados defectos psicológicos? ¿Estamos, acaso, contentos con
el nivel del Ser en el que actualmente nos encontramos? Si nos vamos a quedar
toda la vida en un nivel del Ser, entonces, ¿qué es lo que estamos haciendo?.
En
cada nivel del Ser existen determinadas amarguras, determinados sufrimientos,
eso es obvio. Todos se quejan de que sufren, de que tienen problemas, del
estado en que se encuentran y de sus luchas. Entonces, pregunto una cosa, ¿se
preocupa el animal intelectual por pasar a un nivel superior del Ser?.
Obviamente,
mientras estemos en el nivel del Ser en que estamos, de nuevo tendrán que
repetirse todas las circunstancias adversas que ya conocemos y todas las
amarguras en las que nos encontramos. Una y otra vez surgirán idénticas
dificultades.
¿Queremos
cambiar? ¿No queremos tener más los problemas que nos afligen, los económicos,
los políticos, sociales, espirituales, familiares, lujuriosos, etc.? ¿Queremos
salvarnos de las dificultades? No tenemos sino más que pasar a un nivel
superior del Ser.
Cada
vez que nosotros demos un paso hacia un nivel superior del Ser, nos
independizaremos de las fuerzas ejecutivas de la catexis suelta.
De
manera que si nosotros no conocemos nuestro RPCP vamos muy mal. Necesitamos
conocerlo si es que queremos pasar a un nivel superior del Ser y eliminar de
nosotros los elementos indeseables que constituyen ese RPCP, de lo contrario,
¿cómo pasaremos a un nivel superior del Ser?.
El
animal intelectual quiere dejar de sufrir, pero no hace nada por cambiar, no
lucha por pasar a un nivel superior del Ser, entonces, ¿cómo puede cambiar?.
Todos
los fenómenos son discontinuos; el dogma de la Evolución no sirve para nada,
como no sea para estancarnos. Yo conozco a muchos pseudo esoteristas, gente
sincera y de buen corazón, que están embotellados en el dogma de la Evolución,
que aguardan que el tiempo los perfeccione y pasan millones de años y nunca se
perfeccionan. ¿Por qué? Porque tales personas no hacen nada por cambiar los
niveles del Ser, permanecen siempre en el mismo escalón. Entonces se necesita
pasar más allá de la Evolución y meternos por el camino revolucionario, por el camino
de la Revolución de la Conciencia o de la Dialéctica.
La
Evolución y la Involución son dos leyes que se procesan simultáneamente en todo
lo creado, constituyen el eje mecánico de la naturaleza, pero jamás nos llevan
a la Liberación.
Las
leyes de la Evolución e Involución son puramente materiales y nada tienen que
ver con la Autorrealización íntima del Ser. No las negamos, existen, pero no
sirven para la Revolución Psicológica. Nosotros necesitamos ser
revolucionarios, necesitamos meternos por el camino de la Revolución de la
Conciencia.
¿Cómo
podríamos pasar a un nivel superior del Ser si no fuéramos revolucionarios?
Observemos los distintos peldaños de una escalera, son discontinuos, así
también son los distintos niveles del Ser.
A
cada nivel del Ser le pertenece determinado número de actividades. Cuando uno
pasa a un nivel superior del Ser, tiene que dar un salto y dejar todas las
actividades que tenía en el nivel inferior del Ser.
Me
vienen todavía a la memoria aquellos tiempos de mi vida, hace veinte, treinta,
cuarenta años atrás, los cuales fueron trascendidos, ¿Por qué? Porque encontré
niveles superiores del Ser. Era lo que para mí constituía la máxima
importancia.
Mis
actividades de aquella época fueron suspendidas, cortadas, porque en los
escalones superiores del Ser hay otras actividades que son completamente
diferentes.
Si
se pasa a un nivel superior del Ser, se tienen que dejar muchas cosas que
actualmente nos son importantes, que pertenecen al nivel en el que nos
encontramos.
El
paso a otro nivel del Ser incluye, pues, un salto, y ese salto es rebelde,
jamás es de tipo evolutivo, siempre es revolucionario, dialéctico.
Hay
hombres, mequetrefes, que se sienten como un dios, esta clase de individuos son
mitómanos de la peor clase, del peor gusto. El que se siente un sabio porque
tiene algunos conocimientos pseudo esotéricos en su mente y piensa que ya es un
gran iniciado, ha caído en la mitomanía, está lleno de sí mismo.
Cada
uno de nosotros no es más que un vil gusano del lodo de la tierra; cuando hablo
así empiezo por mí. Estar llenos de sí mismos, tener falsas imágenes de sí
mismos, fantasías de sí mismos, es estar en niveles inferiores del Ser.
Uno
se identifica consigo mismo pensando que va a tener mucho dinero, un lindo
automóvil último modelo o que la novia le quiere, que es un gran señor o que es
un sabio. Hay muchas formas de identificarse con uno mismo. Uno tiene que
empezar por no identificarse consigo mismo, y después, no identificarse con las
cosas de afuera.
Cuando
uno no se identifica, por ejemplo, con un insultador, le perdona, le ama, no
puede herirle; y si alguien le hiere a uno el amor propio, pero uno no se
identifica con el amor propio, pues es claro que no puede sentir dolor alguno,
puesto que no le duele.
Si
uno no se identifica con la vanidad, no le importa andar por la calle aunque
sea con unos calzones remendados. ¿Por qué? Porque no está identificado con la
vanidad.
Si
primero que todo nos identificamos consigo mismos y luego con las vanidades del
mundo exterior, entonces no podemos perdonar; recordemos la oración del Señor:
"Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros
deudores"... Pero digo algo más: no basta simplemente con perdonar, sino
que hay que cancelar las deudas. Alguien podría perdonar a un enemigo pero no
cancelaría las deudas jamás. Hay que ser sinceros, necesitamos cancelar...
Dice
también el Evangelio del Señor: "Bienaventurados los mansos porque ellos
recibirán la tierra por heredad"... Esta es una frase que nadie ha
entendido. Bienaventurados, dijéramos, los no resentidos. Si uno está
resentido, ¿cómo puede ser manso? El resentido se las pasa haciendo cuentas;
¡Yo que le hice tantos favores... Yo le protegí, le hice tantas obras de
caridad y vea cómo me ha pagado, este amigo a quien tanto le serví y ahora no
es capaz de servirme! Estas son las "cuentas" del resentido.
¿Cómo
podría ser uno manso si se está lleno de resentimientos? El que está lleno de
resentimientos vive haciendo cuentas a todas horas, luego, no es manso. ¿Cómo
podría ser bienaventurado?.
¿Qué
se entiende por bienaventurado? ¿Qué se entiende por felicidad? ¿Estamos
seguros de que somos felices? ¿Quién es feliz? He conocido personas que dicen
¡yo soy feliz! ¡Estoy contento con mi vida! ¡Soy dichoso! Pero a estos mismos
les he escuchado decir: ¡Me molesta fulano de tal! ¡Aquél tipo me cae gordo!
¡No sé por qué no se me hace esto que tanto he deseado! Entonces, no son
felices, lo que sucede realmente es que son hipócritas, eso es todo.
Ser
feliz es muy difícil, para ello se necesita antes que todo ser manso.
La
palabra bienaventuranza significa felicidad íntima, no dentro de mil años, sino
ahora, aquí mismo, en el instante que estamos viviendo.
Si
nosotros verdaderamente nos tornamos mansos mediante la no-identificación,
entonces llegaremos a ser felices. Pero es necesario no solamente no
identificarnos con nuestros pensamientos de lujuria, de odio, de venganza, de
rencor, de resentimiento, no; hay que eliminar de nosotros a los Demonios Rojos
de Seth, a esos agregados psíquicos que personifican nuestros defectos de tipo
psicológico.
Tenemos
que comprender, por ejemplo, lo que es el proceso del resentimiento, hay que
hacerle la disección al resentimiento. Cuando uno llega a la conclusión de que
el resentimiento se debe a que poseemos en nuestro interior el amor propio,
entonces luchamos por eliminar el ego del amor propio. Pero hay que
comprenderlo para poderlo eliminar, no podríamos eliminarlo si antes no lo
hemos comprendido previamente.
Para
poder eliminar se necesita de Devi Kundalini Shakti, sólo ella puede
desintegrar cualquier defecto psicológico, incluyendo al yo del amor propio.
¿Estamos
nosotros seguros de no estar resentidos con alguien? ¿Quién de nosotros está
seguro de no estar resentido y de no estar haciendo cuentas? ¿Quién?.
Si
queremos independizarnos de la mecánica lunar, tenemos que eliminar de nosotros
mismos al yo del resentimiento y del amor propio. Cuando uno va entendiendo
esto, avanza por el camino que conduce a la Liberación final.
Sólo
mediante el fuego de Aries, del Cordero, del Carnero encarnado, del Cristo
íntimo, nosotros podemos en verdad quemar esos elementos inhumanos que en
nuestro interior llevamos, y a medida que la conciencia se vaya
desembotellando, iremos despertando.
La conciencia no puede despertar en tanto
continúe embotellada entre agregados psíquicos que en su conjunto constituyen
el mí mismo, el yo, la catexis suelta. Necesitamos pasar por la Muerte Mística
aquí y ahora. Necesitamos morir de instante en instante. Sólo con la muerte
adviene lo nuevo. Si el germen no muere, la planta no nace. Necesitamos
aprender a vivir, liberarnos de esa herencia lunar que tenemos