LA NEGLIGENCIA
La
negligencia y el descuido conducen a todo ser humano al fracaso.
Ser
negligente es, como dijéramos, Nec Legere, no elegir, entregarse en brazos del fracaso.
La
negligencia es del ego y su contrario es la intuición, que es del Ser. El ego
no puede elegir ni distinguir, el Ser sí.