LA PERSONALIDAD KALKIANA
Tenemos
que hacernos cada vez más conscientes de la labor que estamos realizando. Es
fundamental conocer la diferencia que hay entre el Movimiento Gnóstico y todas
las demás organizaciones que hay por ahí, pseudo esotéricas y pseudo
ocultistas, etc. Ante todo, tenemos que sabernos situar, centrar, si es que
queremos comprender la labor que debemos realizar.
Si
echamos una ojeada en general a las diversas escuelas que hay actualmente en el
mundo, todas de tipo pseudo esotérico y pseudo ocultista, venimos muy
fácilmente a descubrir su origen.
En
alguna ocasión sucedió en Roma el caso de una monja que caía constantemente en
trance hipnótico. Tenía ella su confesor y con él hubo de aclarar la causa
causorum de esos trances fatales. Ante todo, el confesor logró saber que ella
había tenido un amante y a pesar de estar enclaustrada, conservaba una
fotografía del amante. El confesor se la hizo traer, de pronto, se dio cuenta
éste, que con sólo mirar ella aquella figura, caía en trance. Resolvió aquel
confesor asesorarse por un psicólogo y sometieron a la monja aquella a
experimentos psíquicos. Entonces, se pudo evidenciar que no era la fotografía de
aquel hombre la que la ponía en estado de trance, sino unas piedras muy
brillantes que había en el marco de la foto.
Continuaron
las investigaciones y muy pronto se pudo sacar, como consecuencia o corolario,
que toda clase de objetos brillantes predisponen a los estados hipnóticos. Como
resultado devino prácticamente toda una escuela. Se pudo verificar que,
mediante los estados hipnóticos, sería posible modificar en alguna forma los
estados psicológicos de los pacientes, y se resolvió, por ende, utilizar la
hipnosis para curar pacientes o curar enfermos.
Nacieron
así los famosos médicos hipnotistas. Fue entonces cuando hicieron su aparición
en el mundo muchos secuaces de la Hipnología, de la Catalepsia, del
Mediumnismo, etc. No está de más recordar con cierto énfasis a Richard
Charcott, Luis Zea Uribe, César Lombroso, Camile Flamarión, etc.
Entre
esa escuela de hipnotistas se distinguieron especialmente: un inglés cuyo
nombre no recuerdo en estos precisos instantes y el famoso Charcott. En cuando
al primero, tenía todas las propiedades del Hanasmussen; el otro, el segundón,
no hay duda de que era el "nene de mamá", me refiero a Charcott. Sus
experimentos fueron muy notables, pero como quiera que él era el
"baby", el consentido de la familia, todo lo que él hiciera era una
maravilla.
Bien,
si hago mención de todos estos pasajes a grosso modo, y de experimentos de
magnetismo, de hipnología, catalepsia, espiritiadera y cincuenta cosas más por
el estilo, es con un solo propósito: hacerles ver a ustedes de dónde salieron
las diversas escuelas de tipo pseudo esotérico y pseudo ocultista de esta negra
edad del Kali Yuga.
Por
aquellos tiempos de las señoritas Fox de Mirville, que lograban servir de
instrumento para la materialización de la famosa Katie King, fantasma que duró
materializándose tres años seguidos ante los ojos de los distintos científicos
del mundo entero; por aquellos días de la Eusapia Paladino de Nápoles, en los
que toda la Europa se agitó con los fenómenos psíquicos, fue cuando apareció el
Teosofismo de tipo oriental. Y claro, ustedes lo saben, lo sabe todo aquel que
haya visitado esas organizaciones, en dichas escuelas siempre hay una mezcla de
espiritiadera con teorías de tipo indostánico. Nunca se vio libre el Teosofismo
del fenómeno espiritista.
Cuando
conocemos el origen de las diversas organizaciones que actualmente existen, no
puede extrañarnos en forma alguna el que el Teosofismo se halle mezclado con
algo de mediumnismo. Que se asusten los teósofos ante el Tantrismo es apenas
normal, porque no es una escuela de tipo esotérico, sino pseudo-ocultista y
nada más.
Incuestionablemente,
de aquella escuela de hipnotistas tuvieron que desprenderse, y lo hicieron,
como es natural, muchas ramas u organizaciones, llamémosles pseudo
rosacrucismo, pseudo yoguismo, etc. Son tan innumerables que necesitaríamos
consultar un diccionario para conocer el nombre de todas.
Pero
vamos al fondo de la cuestión: ¿cuál es el basamento de tales escuelas? El
Dogma de la Evolución. ¿De dónde salió ese tan cacareado dogma? De un señor
Darwin.
Parece
increíble que el señor Darwin se haya echado a la bolsa a muchas figuras
eminentes, a muchos investigadores esoteristas, pseudo esoteristas y a muchos
aspirantes sinceros. Pero así lo fue, no lo podemos negar.
La
concepción que sobre la reencarnación crearon las instituciones pseudo
esotéricas en el mundo occidental es falsa. Nunca dijo el Señor Krishna que
todos los seres humanos se reencarnaban. Él dijo que tan solo los Buddhas, los
Dioses, los Héroes solares, tenían derecho a la reencarnación. Los demás
estamos sometidos a la Ley del Eterno Retorno de todas las cosas, eso es claro.
Tampoco
se dijo nunca en Oriente que todos los seres Humanoides poseyeran los cuerpos
existenciales superiores del Ser. Pero fue fácil para las escuelas de tipo
pseudo esotérico y pseudo-ocultista hacerle creer a la humanidad que todo el
mundo ya posee dichos vehículos superiores. Así no tienen ellos ningún
inconveniente en tratar el tema "El Septenario del Hombre", con una
seguridad tal que pareciera como si verdaderamente todos los Humanoides
poseyeran todo ese conjunto de vehículos.
Bueno,
el resultado de esta especie de morbosidad, difundida por el mundo occidental,
de estas escuelas de tipo subjetivo, incoherente, vago e impreciso, ha sido la
Personalidad Kalkiana, es decir, la personalidad propia de esta edad del Kali
Yuga.
Las
personalidades kalkianas son irrespetuosas, irreverentes. Este tipo de
personalidad de las escuelas pseudo esotéricas y pseudo ocultistas han perdido,
no sólo el sentido de la auténtica devoción y de la verdadera religiosidad,
sino también el de la veneración a los Patriarcas antiguos. Así que la
humanidad, pudiendo ser dirigida por religiones verdaderamente sabias, se ha
degenerado en sus sabihondeces ridículas, formándose así la personalidad
kalkiana.
Conviene
que se sepa confrontar una personalidad kalkiana con una personalidad
auténticamente Esoterista. ¿Cuál es su diferencia? La personalidad kalkiana
está llena de sabihondeces, embotellada en el Dogma de la Evolución, mal
informada sobre la constitución interna del hombre, desconoce los misterios
tántricos, teme el desarrollo de la Serpiente ígnea en la espina dorsal, y
además, el hecho de estar atiborrada de teorías produce en ella una sensación
de auto suficiencia.
Incuestionablemente,
la personalidad kalkiana es víctima del auto engaño. Cree haberlo logrado todo
cuando no ha logrado nada y lo peor es que ha perdido el sentido de la
veneración, ha olvidado la verdadera y auténtica religiosidad, ha perdido
también la humildad ante el Logos Creador. Esta es la personalidad kalkiana.
Nosotros
no podemos seguir por el camino de la personalidad kalkiana, no podemos aceptar
esos falsos dogmas como son los de la Evolución, como son los de creer que ya
todos los Humanoides son Hombres perfectos, completos, con los cuerpos
existenciales ya formados; como son el temer a la Serpiente ígnea de nuestros
mágicos poderes y a la experiencia vívida; etc. Preferimos mejor seguir por el
camino de la Sabiduría auténtica, la senda de los Tantras, la de la disolución
del ego y la del reconocimiento de nuestra propia miseria e incapacidad.
Preferimos reconocer que no somos nada, que somos tan solo míseros gusanos del
lodo. Nos preocupamos, eso sí, por trabajar en nosotros mismos, sobre nosotros mismos.
Queremos la disolución de nuestro mí mismo, del sí mismo.
Usamos
el poder inteligente de la Energía Creadora. Trabajamos en la Forja de los
Cíclopes que tanto asusta a los pseudo esoteristas y pseudo ocultistas.
Estamos, pues, en un camino diferente, distinto, revolucionario en un ciento
por ciento, y que sin embargo tiene una antigüedad espantosa, que se pierde en
la noche insoportable de todas las edades.
Ciertamente,
las características de la personalidad kalkiana son inconfundibles. Ante todo
la auto suficiencia y el terrible orgullo y la espantosa vanidad fundamentada
en las teorías. Vemos, por ejemplo, en las escuelas de psicoanálisis,
parapsicología, etc., qué terrible orgullo y auto suficiencia embarga a esas
gentes con verdaderas personalidades kalkianas. Estas descollan no solamente
dentro de ciertos grupos, sino que se aparecen en televisión, figuran en la
prensa, en la radio, y tienen al mundo completamente envenenado con un tipo de
vibraciones, que en esoterismo se denominan Veneniooskirianas.
Tienen
una auto suficiencia completa, miran con desdén a las gentes de la Edad Media,
se creen auto súper civilizados, creen que han llegado al non plus ultra de la
sabiduría. Es tal su orgullo que piensan conquistar el Infinito, el Espacio
exterior, se ríen de lo que ellos consideran supersticiones de los sabios
medievales, he ahí el tipo de la personalidad kalkiana.
¿Y
cómo hacerles comprender a esas personalidades kalkianas que están
equivocadas?.
No
bastaría simplemente que lo negaran, ¿verdad? Como quiera que esas
personalidades kalkianas manejan la razón y que esa es su arma de combate, su
caballito de batalla, pues hay que llevarles a comprender lo que es el proceso
de razonamiento.
Hay
que hacerles saber a esas gentes auto suficientes y orgullosas que don Emmanuel
Kant, el filósofo de Königsberg, el gran pensador alemán, escribió una obra
titulada «La Crítica de la Razón Pura», como también escribió «La Crítica de la
Razón Práctica».
Si
estudiamos a don Emmanuel Kant veremos cómo hace para descifrarnos, no
solamente en sus prosilogismos, esilogismos y silogismos, sino también en la
forma como analiza los conceptos de contenido en la «Crítica de la Razón Pura».
Es
claro que mediante las percepciones sensoriales externas informamos a la mente,
entonces ésta elabora sus conceptos de contenido, basados precisamente, en los
ensambles nústicos sensoriales. Desde este punto de vista, la razón no podría
saber nada que no perteneciera al mundo de los cinco sentidos, puesto que los
conceptos de contenido se elaboran únicamente con el ensamble sensorial, y por
tal motivo, está circunscripta nada más que por los datos aportados por los
sentidos. Por lo tanto, ¿qué puede saber la razón subjetiva sobre los intuitos?
¿Y sobre las ideas a priori? ¿Y sobre aquello que escapa a los conceptos de
contenido basados únicamente en las percepciones sensoriales externas? ¡Nada!
¿Verdad?.
Existe
otro tipo de razón que la personalidad kalkiana desconoce absolutamente, quiero
referirme en forma enfática a la razón objetiva. Obviamente, ésta tiene por
basamento los datos de la conciencia y es con tales datos con los que funciona.
En
esoterismo auténtico, a la conciencia se le llama Zoostat.
La
razón objetiva estuvo desarrollada antes de que surgiera la época Greco romana.
La tuvieron en desarrollo los primitivos arios de la primera sub raza de la
gran raza Aria, que floreciera en el Asia Central. La poseyeron las gentes de
la segunda sub raza anterior al período de los Rishis solares. También la
usaron los egipcios de las antiguas Dinastías de los faraones, los babilónicos,
los sabios del Afganistán, del Turquestán y del Irak y vino a concluir,
prácticamente, con el Razonamiento griego.
Fueron
los griegos, quienes comenzando a jugar con la palabra, terminaron por
establecer el razonamiento subjetivo, basado en las percepciones sensoriales
externas, ahogando a la razón objetiva, eliminándola de la faz de la tierra.
Desde entonces, la humanidad únicamente posee el razonamiento subjetivo, las
percepciones sensoriales externas, los datos aportados por los sentidos.
Los
conceptos de contenido están basados en los ensambles sensoriales, etc. y nada
puede saber la razón subjetiva sobre aquello que se escape de los factores
antes mencionados. Nada puede saber la razón subjetiva sensualista sobre lo
real, sobre lo divinal, sobre los misterios de la vida y de la muerte, etc. Es
completamente ignorante de todo aquello que se escape de su círculo de acción
que son los cinco deficientes sentidos.
Incuestionablemente,
existen los poderes del corazón, aquellas cualidades que están mucho más allá
del intelecto y de su proceso meramente razonativo y de las cuales nada sabe ni
conoce la razón subjetiva sensualista.
En
la tierra sagrada de los Vedas existe un viejo manuscrito que dice lo
siguiente: "Aquel que meditare en el centro del corazón logrará control
sobre el Tatwa Vayú -el principio etérico del aire- y alcanzará también los
siddhis -los poderes de los santos-".
Me
viene a la memoria en estos momentos el caso de José de Cuppertino. Dicen que
se elevó por los aires setenta veces y este hecho mágico, que sucediera por
allá en el 1650, fue el motivo por el cual fue canonizado. Es indudable que
tenía desarrollado el centro del corazón. Cuando un cardenal le interrogó, le
dijo: "Bueno, ¿por qué en el momento en que Ud. se va a elevar estando en
oración, lanza un clamor?". Entonces él contestó: "La pólvora, cuando
se inflama en el arcabuz, estalla con gran ruido, lo mismo le sucede al corazón
inflamado por el Divino Amor".
De
manera que en forma práctica, José de Cuppertino dio la clave de los estados
Jinas. El corazón es que hay que desarrollar para poder lograr los estados
Jinas.
La
extraordinaria Santa Cristina levitaba constantemente. Ya muerta, -se creía que
estaba muerta- la iban a enterrar y de pronto, de entre el ataúd, se levantó
flotando hasta el campanario de la iglesia.
Podríamos
seguir narrando innumerables casos... Por cierto, el de Francisco de Asís: El
buen hermano que le cuidaba le traía la comida y el monje estaba ya en
levitación, en oración, flotando en la atmósfera. Otras veces no alcanzaba ya
el buen hermano a darle los alimentos porque no le alcanzaba, ya estaba
demasiado alto Francisco de Asís, a tal grado que a veces se perdía en una
arboleda que estaba por ahí cerca.
Todos
estos místicos tenían desarrollado el centro del corazón. No teniendo
desarrollado ese centro no se puede adquirir destreza en los estados Jinas.
Por
lo común, el que ha desarrollado el intelecto sufre mucho para lograr los
estados Jinas, porque sí desarrolla el intelecto, pero a expensas de las
fuerzas del corazón, succionando las fuerzas del cardias pierde los poderes del
cardias. Mejor dicho: cambia los poderes del cardias por el intelecto.
Mejor
sería no ser intelectual pero sí tener los poderes del cardias, ¿verdad? Pero
no por eso deben preocuparse los instructores, el corazón puede desarrollarse
nuevamente cultivando la emoción superior, la música avanzada de los grandes
Maestros, la meditación. Haciéndose más místicos, más profundamente devotos,
así se va desarrollando nuevamente el corazón, eso es muy interesante.
Además
tenemos que llegar a saber, mis caros hermanos, a comprender, que el ser humano
está dividido en dos conciencias: la verdadera y la falsa.
Cuando
uno viene a este mundo trae en la esencia, depositados por la naturaleza, todos
los datos que uno necesita para la Autorrealización íntima del Ser, pero, ¿qué
sucede? Que le meten a uno en escuelitas, le dan una falsa educación que para
nada sirve y muchos consejos y preceptos. En fin, total que crea uno una
conciencia falsa, y la verdadera conciencia, aquella donde están depositados
los datos que uno necesita para seguir la huella, para seguir el camino, para
llegar a la Liberación del Ser, queda allá en el fondo y catalogada tristemente
con el nombre de sub-conciencia, ¡Habrase visto cosa más absurda!.
Nosotros
tenemos que sincerarnos a sí mismos, reconocer que esta conciencia falsa que
nos han formado fue hecha con todas las teorías, con todo lo que aprendimos en
Primaria, Secundaria, Preparatoria, etc., y otras tantas cosas; con los
ejemplos de nuestros mayores, con los prejuicios de la sociedad en donde
vivimos, pues no es la verdadera conciencia.
Debemos
eliminar lo que tenemos de falso, esta conciencia falsa que se basa en lo que
nos han dicho, en los preceptos de la escuela, en las lecciones de la
preparación, etc. Eliminar completamente, erradicar definitivamente esa
conciencia falsa para que solamente quede en nosotros la verdadera conciencia,
la Conciencia superlativa del Ser, eso es lo que cuenta.
Vean
ustedes cómo estos psicoanalistas modernos, estos famosos psiquiatras,
psicólogos, parapsicólogos, secuaces de los hipnólogos y demás, se esfuerzan
cada vez más y más por ahogar a la verdadera conciencia del Ser, por
suprimirla, por eliminarla. Quieren por todos sus medios, vigorizar más, cada
vez más, esa conciencia falsa que poseemos.
Mesmer
fue un hombre maravilloso, presintió que existía una doble conciencia en los
seres humanos y se propuso estudiarla. Al darse cuenta de que había una conciencia
falsa y que existía una legítima conciencia real, la cual estaba archivada en
el fondo, dijéramos, subestimada, empezó a hacer experimentos de magnetismo,
muy contrarios a la hipnología, por supuesto.
¡Pobre
Mesmer! Mucho le ridiculizaron en su época y le siguen todavía ridiculizando.
Contra él se levantó la crítica y aún se le critica en la actualidad. Muchos
textos de hipnotismo comienzan hablando contra Mesmer. Le odian los
hipnotizadores porque, precisamente, se pronunció contra esa conciencia falsa,
descubrió que existía una doble conciencia: la falsa y la verdadera. Mesmer
vino a desenmascarar a la conciencia falsa ante el veredicto solemne de la
opinión pública y es claro que casi se le tragaron, esa es la cruda realidad de
los hechos.
Bueno,
para no desviarnos tanto del tema, lo que quiero decir es que el desarrollo
interior sólo se logra procurando tirar a la basura a la conciencia falsa y
poner atención a la verdadera conciencia, a la auténtica conciencia.
¿Qué
se entiende por conciencia falsa? Aquella que nos han formado desde que
nacimos, esa que se hizo con los ejemplos, con los preceptos de todos nuestros
familiares, esa que nos formaron en la escuela, en la Secundaria, etc., esa que
se formó con todos los prejuicios sociales habidos y por haber.
Todo
eso hay que tirarlo al fondo de la basura y poner a flote la verdadera
conciencia para trabajar. Eso indica que hay que convertirse en un niño para
trabajar, volverse un infante, un pequeñuelo en el momento de trabajar,
desprovisto de teorías y poniendo en juego la verdadera Sabiduría.
Así
pues, he hecho este capítulo con el propósito de que nos centremos, de que
reconozcamos la situación en que estamos en este mundo, de que entendamos que
no vamos por el camino de todas las escuelitas, sectas y órdenes que forma la
personalidad kalkiana, que somos diferentes, eso es todo.
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