LA EXPERSONALIDAD Y LA TEORÍA DE LOS CUANTAS
El centelleo de los átomos se debe a paquetes de energía que se
llaman cuantas.
En el diamante, los cuantas se mueven a la mitad de su velocidad,
disminuyendo la misma en forma progresiva en el aire, el agua y la tierra.
Un átomo es como un vibrómetro que produce ondas con velocidades
propias de acuerdo a su tipo.
El apego emocional de los desencarnados disminuye la velocidad de
los cuantas de modo que la expersonalidad de los difuntos puede ser accesible a
la retina de una persona viva, entonces, la personalidad del muerto queda
palpable.
Caso García Peña: Cierto día me encontré en la calle Cinco de mayo,
en México, D. F., con un viejo amigo, le saludé con la mano en alto y seguí mi
camino. A los pocos días me encontré con un familiar de mi amigo y, para
sorpresa mía, me dijo que el señor García Peña, aquél que saludara, hacía dos
meses que había fallecido. Indudablemente, la expersonalidad de este amigo,
apegado a este mundo en el que vivimos, se hizo tangible repitiendo las
acciones a las que mecánicamente estaba acostumbrado.
Es indudable que existe una estrecha relación entre la
personalidad, energética y atómica, y los cuantas que poseen su propia
frecuencia vibratoria. Los desencarnados, por su apego emocional a este mundo
tridimensional, suelen disminuir inconscientemente la vibración cuántica de sus
personalidades haciéndose éstas palpables y perceptibles.
Cuando los cuantas son rápidos no se perciben. Cuando son muy
lentos, tampoco.
Normalmente los cuantas viajan a la velocidad de la luz y en
círculo.
El secreto del tiempo se esconde en el átomo. El concepto de tiempo
es negativo. Nadie podría demostrar la velocidad del tiempo, no se le puede
encerrar en un laboratorio.
Nosotros, entre suceso y suceso, colocamos el concepto tiempo; la
prueba está en la gran cantidad de calendarios diferentes.
Lo que disminuye la velocidad de los cuantas es la actitud que
tenemos en un instante dado. En las reuniones espiritualistas sucede el mismo
fenómeno de los cuantas.
Los procesos del Cosmos se realizan en un eterno ahora. La subida y
ocultamiento del Sol se realizan en un instante eterno.
Debemos ir desarrollando nuestra propia manera de pensar. Desde el
punto de vista energético, cada uno de nosotros es un punto matemático que
accede a servir de vehículo a determinados valores, sean éstos positivos o
negativos.